Especial de Trivium en Metal Hammer, Pt. 1 [scans y traducción]

23 Jul

Este verano Metal Hammer viene con una edición de su revista con un excelente reportaje dedicado a Trivium debido a la salida de “In Waves”.

En esta primera parte del post les dejamos 4 imágenes del especial (con su respectiva traducción al español). La verdad que está muy interesante todo lo que comentan los chicos al respecto y la lectura es obligatoria si se dicen llamar fans de Trivium, ya que allí explican muchas cosas sobre la transición de la banda en tiempos recientes.

¡No olviden estar pendientes del blog para cuando publiquemos la segunda entrega traducida de este artículo! ¡Y si pueden comprar la revista, háganlo, ya que le pusieron ganas a eso y nos dieron la dicha de poner a nuestra banda querida en la portada! \m/

MKH

Trivium casi se separó después de la presión de un equipo que se estaba desintegrando y las altas expectativas se volvieron demasiado para ellos – pero decidieron luchar. Ahora que regresan con el álbum de sus carreras ellos hablan con Metal Hammer acerca de la vida…

EN EL OJO DE LA TORMENTA

Texto por: Dom Lawson |
Fotos: John McMurtrie |
Traducción: Viry Abernethy

El Heavy Metal puede ser una disciplina implacable. Pocas son las bandas que sobreviven el cambio en las mareas y aún menos son las que logran un estatus legendario en el camino. Para la banda de Florida, Trivium, la última década ha estado más que llena de eventos memorables, con suficientes cumbres, canales, retos y cambios para competir con la historia de la que es para muchos una banda de época y veterana. Ellos se impulsaron en el centro de atención cuando su segundo álbum, Ascendancy, se volvió un éxito sorpresa en 2005, resultando en su rápido ascenso de absolutamente ningún lado a una posición elevada como una de las bandas estadounidenses favoritas del Reino Unido: el cantante y guitarrista Matt Heafy, el guitarrista Corey Beaulieu, el bajista Paolo Gregoletto, y hasta recientemente, el miembro fundador y baterista Travis Smith, han crecido en público, experimentando una combinación de aclamo efusivo, enfrentando constantemente cinismo y todas las presiones que tales reacciones polarizadas traen consigo inevitablemente.

De hecho, considerando cuán popular sigue siendo Trivium, particularmente en el Reino Unido, donde la banda ha disfrutado sus más grandes triunfos, parece algo extraño que la percepción más común es que ellos han obtenido malos resultados desde Ascendancy. Que el álbum que le siguió, The Crusade, tuvo buenas intenciones pero fue sin lugar a dudas irregular y un esfuerzo esquizofrénico que recibió respuestas mezcladas en su lanzamiento. Shogun (2008), el cual para muchas personas marca un nuevo punto brillante en las vidas artísticas de Trivium, una vez más falló en emular la aceptación que tuvieron en todos los ámbitos con su celebrado segundo álbum. A lo largo de todo esto, Trivium ha continuado sus giras con un vigor y dedicación que deja en vergüenza a la mayoría de sus compañeros, y pisando los escenarios como headliners de modo frecuente, así como siendo banda de apoyo de bandas como Iron Maiden y Slayer, nadie puede acusar seriamente a la banda de fallar en pagar sus cuotas.

Sin embargo, mientras ellos se preparan para desatar su quinto álbum, In Waves, está claro que el Trivium del 2011 son una banda marcadamente diferente de la que apareció para avanzar en las aguas durante los últimos años. Hablando a Metal Hammer en en una calurosa y soleada tarde de verano al norte de Londres, los cuatro miembros (incluyendo al nuevo baterista Nick Augusto, de quien hablaremos más después…) exudan confianza, determinación y un entusiasmo muy evidente hacia su nuevo disco, y más significativamente, este nuevo capítulo en su historia. Como Matt Heafy dice, con una gran sonrisa en su rostro, “Éste es el renacimiento de Trivium. La gente va a amar lo que hacemos o no lo va a amar en absoluto. Mientras a nosotros nos guste, eso es todo lo que importa, y nosotros realmente amamos este disco.”

Lo primero va primero, por supuesto. Ha pasado más de 1 año desde que Trivium anunció la salida del baterista Travis Smith, provocando las especulaciones de muchos fans sobre si la banda estaba por desintegrarse. A decir verdad, la adición de Nick Augusto – anteriormente baterista de la banda maniaca de grindcore de Florida Maruta y músico de sesión con una reputación creciente – parece haber contribuido mucho al rejuvenecimiento completo de la banda. Mientras son felices de reconocer el papel de Nick, tanto Corey como Matt están ansiosos de señalar que la transición de Trivium de una banda con problemas a una triunfante había estado pasando durante algún tiempo.

“Incluso antes de la cosa con Travis, ya teníamos problemas y pasaba mucha mierda,” dice Corey. “No solamente nosotros en la banda, sino alrededor de ella y en el equipo también. Mucha gente ya no estaba representando a la banda de una buena manera y hacían mierdas turbias, y nosotros pensábamos ‘¿Qué madres está pasando’. Nosotros decidimos tomar autoridad y tomar control de esta mierda y limpiamos la casa. Sacamos a la mitad de nuestro equipo. A cualquiera que no trabajaba para cumplir nuestro objetivo y visión era ‘O estás con nosotros o estás fuera’.”

“Tuvimos tour managers que actuaban terrible con bandas a las que llevábamos a las giras,” suspira Matt. “Uno de nuestros tour managers le dijo a Seamless ‘Nadie come hasta que Matt Heafy coma.’ No sé por qué alguien diría eso, ¡pero cuando sucede las bandas hablan! Yo nunca le diría a un tour manager que dijera eso a una de mis bandas favoritas. Así que fue mierda de ese tipo, básicamente.”

Y así, el guitarrista explica el proceso necesario de extirpar el cáncer en el corazón de Trivium y cómo se empezaron a organizar las cosas a su alrededor, lo que los llevó a un proceso estable pero con el propósito de reconstruirlos que ha transformado cada aspecto de la banda y su visión del mundo colectiva.

“Fue cuando estábamos haciendo Shogun que decidimos que ya no seríamos pasivos respecto a las cosas,” dice Corey. “Si alguien siente que algo no va bien entonces vamos a arreglarlo y asegurarnos que nos estamos moviendo en la dirección que queremos, y eso derivó en un montón de cosas que hicimos. Nos enfocamos en nosotros mismos en cuanto a tener más control. Con Travis fueron diferentes problemas que siguieron surgiendo al paso del tiempo. Había una pequeña fractura ahí y él estaba un poquito separado de todos los demás, y eventualmente eso llegó a un punto donde tuvimos que empezar a lidiar con ello. El punto de ruptura fueron los shows en vivo. Él luchaba mucho para tocar nuestro material; sonaba muy mal y ya nadie se divertía en el show.”

“Incluso antes de eso, por la época de The Crusade, casi era nuestro final como banda,” admite Matt. “Éramos tan disfuncionales, así que sabíamos que siempre había habido un problema ahí. Pero no estamos diciendo que todo es culpa de Travis. Es sobre la química entre nosotros cuatro. Si hubiéramos mantenido las cosas del modo en que estaban, ya no estuviéramos aquí ahora porque nunca hubiéramos logrado nada. Era la relación combinada entre nosotros cuatro, y lidiar con eso fue difícil. Travis no nos llevó a un lado y nos dijo que se quería ir. Creo que esperó hasta que nosotros lo dijéramos primero, y así es como terminó. Es una pena porque no fue para nada bonito, pero creo que ahora él se ha de dar cuenta que fue lo mejor para él, y ahora está feliz y es una mejor persona fuera de la banda, y nosotros tres vamos a seguir haciendo cosas más grandes y mejores ahora.”

No es difícil ver cómo Trivium se empantanó en las complejidades de su propia carrera. Lograr tal éxito a tan temprana edad – no olviden que Matt tenía 17 cuando el debut de la banda se lanzó en 2003, Ember To Inferno – aseguró que varios años pasaran a velocidad feroz, con muy poquito tiempo entre giras y sesiones en el estudio para que eso se reflejara o notara en lo que realmente estaba pasando.

“¡Tampoco había tiempo para disfrutarla!,” sonríe Matt. “Muchas bandas cuando salen con su primer disco ya tienen más de 20 años. Ellos ya han probado diferentes imágenes y han probado diferentes cosas y pueden salir con todo ya dominado. Pero para nosotros, no sabíamos lo que estábamos haciendo. Simplemente hacíamos la música que nos gustaba hacer y no nos preocupábamos por nada más. No pensábamos en videos o nuestra actuación en el escenario. No pensábamos en cómo nos íbamos a ver, o sobre cómo unir todas estas cosas juntas, y no pensábamos así sino hasta este disco.”

¿Creen que estaban demasiado preocupados por intentar repetir el éxito de Ascendancy, en vez de tomar decisiones basadas en lo que era mejor para ustedes, personalmente y creativamente?

“Bueno, no había manera de que alguna vez superáramos el impacto de Ascendancy,” dice el líder. “Siempre iba a ser difícil. Fue difícil con The Crusade para mí porque yo estaba escuchando cosas negativas de Ascendancy. ¡Yo quería que la gente a la que no le gustó Ascendancy les gustáramos también! Así que hicimos lo opuesto. Todo lo que estaba en Ascendancy no lo quería en The Crusade, nada de armonías vocales, nada en afinación Drop-D, sino en afinación estándar. Hay muchas canciones que me gustan de ese disco, pero fue una época tan oscura cuando hicimos ese álbum. Estábamos tan ocupados.”

Ascendancy tuvo mucho aclamo y todos lo amaron tanto que si hacíamos otro disco que fuera el mismo o tuviera una vibra similar, ¡entonces la gente se quejaría de que es igual a Ascendancy!”, sonríe Corey. “Estábamos jodidos en cualquier camino que eligiéramos. Si uno hace algo completamente diferente la gente dice ‘¿Qué madres?’, o si uno hace lo mismo la gente dice ‘Esta banda no creció.’”

“La única cosa que he aprendido es que tenemos que asegurarnos que estamos haciendo lo que queremos hacer, y luego si vamos a escuchar algún tipo de comentario al respecto, solamente escuchar lo positivo,” dice Matt. “Mi abuelo solía decir ‘Un tercio del mundo te va a amar, un tercio te va a odiar, y al otro tercio no le va a importar ni madres.’ Creo que se trata de esos tercios. Hay amor extremo, odio extremo y luego supongo que uno no ve la ambivalencia porque esas personas no comentan. Pero nada más esta semana tuvimos unos 20,000 nuevos ‘likes’ en Facebook. Tenemos que enfocarnos en eso y dejar ir a las otras cosas.”

Revitalizados y nuevamente motivados, Matt y sus compañeros de banda han claramente sido sometidos a alguna forma de despertar colectivo en épocas recientes, deteniéndose finalmente para respirar y re-evaluar la noción de lo que significa estar en una banda profesional de heavy metal de tiempo completo con responsabilidades, ambiciones y una sustancial y demandante base de fans.
En retrospectiva, las semillas para esta madurez recién encontrada parecen haberse sembrado como en 2006, cuando Trivium fue de gira con Metallica, Machine Head, y más memorablemente Iron Maiden en su gira A Matter Of Life And Death. Pasa tiempo con tales bandas de peso pesado que han pasado a través de concebibles altos y bajos en sus carreras y victorias emergentes, e inevitablemente aprenderás algunas lecciones importantes.

“Salir con bandas que son profesionales y saben lo que hacen te enseña bastante,” expresa Corey. “Como Maiden, ellos simplemente hacen su cosa. Fuimos de gira con ellos cuando tocaron A Matter Of Life And Death de principio a fin. Cuando se tiene un catálogo vasto y popular que te respalde, pero vas y tocas un nuevo álbum, ése es un movimiento muy valiente y aún así funcionó. Desde que Bruce regresó ellos han hecho lo que quieren y lo que sienten que era lo correcto para ellos. Para nosotros, mirar hacia atrás con nuestros discos y los videos y esas cosas, simplemente hacíamos lo que pensábamos que estaba bien para la industria porque eso es lo que las bandas hacen, pero ahora, en vez de hacer lo que los demás hacen, nos importa un carajo lo que todos piensen. Nada más tomamos control de todos los aspectos del disco e hicimos lo que quisimos sin ninguna interferencia exterior. In Waves es nuestro disco.

Una vehemente y desafiante respuesta a cualquiera que pensaba que Trivium había gastado su suministro de inspiración muy pronto en su carrera, In Waves revela varias e importantes verdades sobre esta banda. La primera, y más importante, es que finalmente han logrado renombre y han construido una potente y extremadamente bien definida identidad. Donde The Crusade y Shogun sonaban como enérgicos pero indecisos atentos por abarcar cuanto terreno musical como fuera posible, In Waves es un enfoque nítido y centrado de artistas dedicados con miras hacia un objetivo específico y creativo.

La segunda cosa que aprendimos de In Waves es que un punto de vista más relajado y optimista ha hecho maravillas para la habilidad de Trivium para escribir canciones pegadizas. Los discos anteriores podrían haber contenido bastantes momentos grandiosos, destellos de gran ambición y vastas cantidades de destreza técnica, pero ninguna de esas cosas sustituye la concisión e inmediación simplificada de estas nuevas canciones. Eligiendo mantener las cosas simples aunque todavía con bastante espacio para lucir esa habilidad vocal, es el movimiento más astuto que esta banda haya hecho.

Finalmente, a menos que seas absolutamente incapaz de dejar de lado tus críticas, In Waves provee de abundantes pruebas de que Trivium son cualquier cosa menos frívolos oportunistas que implicó su repentina gloria. Mientras algunos miembros de su grupo han dado prioridad a la influencia comercial y la explotación alegre de una audiencia muy joven e ingenua, Trivium sigue adelante con el negocio de hacer grandes discos de metal. No es difícil ver fans de Bullet For My Valentine aclamando In Waves, pero tampoco es difícil imaginar a metaleros cansados rindiéndose a sus encantos duros, pero fuertemente melódicos.

“Se ha convertido en algo básico de lo que hacemos, que con cada disco que hacemos uno no sabe lo que va a ser,” señala Corey. “Creo que es la manera en que naturalmente escribimos. Siempre hay alguna nueva influencia que desencadena la música. Pero inclusive antes de empezar a escribir para este disco o armando las canciones decidimos que este disco realmente necesitaba definir quiénes somos y hacer una declaración, como ‘¡Esto es Trivium!’, hacer entender ese hecho en lugar de estar haciendo mierdas que ni al caso. Era ‘¡Vamos a escribir algunas canciones chingonas de heavy metal!’ Nada de mierda. Directo al grano. Es la cosa más pegadiza que hemos hecho y realmente ha perfeccionado nuestro sonido.”

Aunque es extremadamente difícil ser enteramente objetivo acerca de la música, la única cosa que sobresale más poderosamente acerca de In Waves es que podría decirse que es el primer álbum de Trivium que no contiene algo que pudiera haber sido escrito o tocado por alguien más. En pocas palabras, suena a Trivium siendo Trivium, en lugar de arriesgándose a hacer cosas que no tienen caso al tratar de abarcar demasiados terrenos musicales.

“Algunas personas nos han dicho eso ahora, que cuando escuchan este disco lo que piensan es ‘Esto es Trivium,’” dice Corey. “Creo que esa fue una motivación y un factor de inspiración para acelerar y realmente hacer entender ese punto y solidificar una fuerte identidad, para que cualquiera que ya haya oído de nosotros nos reconozca inmediatamente por la manera como suena.”

[Continuará…]

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